A Travellerspoint blog

NICARAGUA, NICARAGÜITA

Fue una de las fronteras mas complicadas. Siempre hubo 4 o 5 personas que se acercaban a ofrecer cambio de billetes o alguna “ayuda”, pero cuando bajamos de la ultima camioneta que va de la frontera hondureña a la de Nicaragua, apareció una turba de jóvenes de diferentes tamaños que gritaban “¡lo llevo, lo llevó!, ¡conmigo!, ¡no conmigo!” mientras se empujaban entre ellos jalando nuestras mochilas. Eran tantos que inclusive por un momento no pude ver a Robin. Yo repetía que no era necesario mientras nos tambaleábamos; y en medio de aquello, nos movimos lentamente hacia las oficinas de migración. Los chavos, miraron que discutí con la encargada de Honduras porque estaban cobrando la salida del país, cuando la primera vez (el salvador y Nicaragua no tienen frontera) pague solo la entrada. Al final tuvimos que ceder. Pero viendo que no éramos un blanco idóneo para sacar dinero, los cerca de 30 bicitaxistas que estaban antes fueron partiendo uno a uno. Solo quedó un paciente y perspicaz conductor, por suerte, pues era largo el camino y además alcanzamos justo el último bus.

El momento, la pasión
Llegamos a Nicaragua en medio de la efervescencia electoral por la disputa de la presidencia. Pósters y pintas por todos lados, periódicos, tv y radio hablando todo el tiempo de éste o aquél. Que si se había casado, cuantas veces, si es borracho o no, si es amigo o enemigo de Chávez o Bush, y todos esos asuntos de gran prioridad que acostumbran mostrar los medios masivos. Pero sobre todo, vimos euforia y expectativa entre la gente. Presenciamos muchas conversaciones -unas más fuertes que otras- que demostraban un amplio interés por su historia pasada, y de pronto fuimos parte de algunos acalorados debates. Eso si, siempre con respeto por que ante todo queríamos aprender y escuchar.
El entusiasmo era palpable, defendían a ultranza sus posiciones y alertaban sobre el futuro del país. Lo bueno es que siempre encontramos calidez y ganas de platicar, sobre todo porque tenían fresco en la memoria el conflicto político que México está viviendo y el intervencionismo estadounidense que inunda la historia de nuestro continente. La política se vivía con gran pasión. Los actores eran Daniel Ortega, del Frente Sandinista para la Liberación Nacional, controvertido candidato pórque encabezó el movimiento armado que derrocó al dictador Somoza, enfrentó una ofensiva militar de EU con la sombra de los “Iran contras”, perdió las primeras elecciones abiertas después del conflicto, pactó una reforma con el ex presidente alemán (acusado de corrupción) y para cuando llegamos, su organización había votado junto a la clase política por abolir una ley que tenia décadas de vigencia y permitía el aborto en casos de violación y malformación. Era por decirlo así, el blanco de críticas de todos los polos del tablero político. Tenia enfrente dos candidatos “Liberales”, aunque la verdad a estas alturas ya no se que demonios significa esa etiqueta. Uno, Jose Rizo, ex vicepresidente, y el otro, Eduardo Montealegre, ex ministro. Uno con un partido viejo y de tradición y el otro con una formación nueva. Uno parte del pacto alemán-ortega y el otro apadrinado por Washington para evitar la victoria del sandinismo. Muy al final de la carrera se enfiló una escisión del FSLN llamado movimiento de renovación sandinista con un Edmundo Jarquin sin esperanzas reales.

LEÓN, los volcanes y la cuna del sandinismo.
Llegamos a León por la noche muy cansados. Directo nos fuimos a hotelito casa vieja por recomendación de mi amigo Rafael quien conoce a Miriam, la dueña. Ella nos recibió con mucha alegría y sin mediar precio ni regateo, nos dijo: "pasenle , aqui van a dormir".

León es una ciudad hermosa. De clima caliente, luce una plaza donde reside la 3ª catedral más grande de Ameria Latina. Desde su parte alta, cuando el sol y las nubes lo permiten, se pueden apreciar una decena de imponentes volcanes. La comida es rica y barata aunque después de unos días aburre frente ala escaza variedad, sobre todo de fruta.

Murales que hablan la historia Nica decoran varias calles, sus plazas son idóneas para buscar la sombra de un buen árbol y la casa del gran poeta Rubén Dario trae con sus letras un referente más de orgullo local. En esta ciudad pasamos como una semana e hicimos varios amigos: un rastafari panameño muy tranquilo, artesano que venia viajando de costa rica; un mexicano, también artesano, calvo, de barbas hechas rastas, de 40 años, que venia en bici desde Querétaro hasta Panamá e iba de regreso; dos chicas de Inglaterra que se quedaban en el hotelito y ya vivían ahí dando clases de ingles; y un argentino, que venia en una camioneta desde Nueva York, entre otros.

Es necesario decir que León es la ciudad con más presencia del sandinismo. Fue la primera ciudad tomada por el FSLN cuando como movimiento armado derrotó al somozismo y enfrentó militar y políticamente al imperialismo norteamericano. Además de escuchar los debates entre Miriam y su hermano – ella es liberal y el es sandinista- decidimos ir a platicar con unos excombatientes que están por la plaza.
Olvide sus nombres pero al pedirles una visión inicial me dijeron: “el movimiento armado comenzó en la montaña como última vía contra la dictadura de los somoza. Seguimos la estrategia de la guerra popular prolongada. En 1977, tomamos San Carlos y el cuartel de Masaya. Buscando afianzarnos con alianzas campesinas, proletarias y estudiantiles, el 1 de septiembre de 1978 la insurrección estalla. Se tomó la cd de León”

Leon es una ciudad con varias sedes de la UNAN (Universidad Nacional Autonoma de Nicaragua) y no obstante que estaban en epocas de vacaciones cuando , nos metimos a mirar y de paso nos tomamos unas cervezas toñas en los lugares que frecuentan los universitarios.

Pregunto yo: “y que tal los estudiantes, cual fue su participación?”
Me responde: “inmensa, la universidad fue una base política del FSLN y Carlos Fonseca de la Juventud Revolucionaria Nicaragüense un dirigente histórico. En 1979 ganamos. Llegamos al poder y terminó la estrategia guerrillera. Buscamos abrir un proceso plural y abierto con quienes incluso no apoyaron nuestra vía pero que fueron igualmente reprimidos por la dictadura. El gobierno inicial lo encabezo el Cdte. Daniel Ortega y el país resistió el ataque de EU con los Irán contras como equipo paramilitar. Años después y con una nueva constitución perdió las elecciones Daniel ortega y el FSLN, y ganó Violeta Barrios de Chamorro (esposa de pedro joaquin chamorro asesinado por la dictadura) de una familia que ahora controlan periódicos y empresas”.

Les pregunto: “¿y porqué perdió?”.
Responde “por la sombra de la guerra, la gente no quería mas guerra y nuestros adversarios aprovecharon que nosotros abrimos un proceso plural con quienes nunca apoyaron nuestra vía pero igual fueron reprimidos por la dictadura”

Pregunto de nuevo: “Piensa que el movimiento del cual formaron parte, primero armado y luego en el poder, tuvo resultados”
Responde: “si claro, además de la nueva constitución se hizo una reforma agraria, se redujo el analfabetismo del 50 al 10%”
Pregunto: “¿Pero entonces creen que podrán ganar?”. Y sentenciaron: claro! vamos a ganar, los momentos son otros, la gente ya vio cómo gobiernan ellos, 3 gobiernos neoliberales, y no se van a volver a equivocar”

Otro día con el hermano de Miriam nos fuimos al cierre de campaña de Daniel Ortega en león. Fue impresionante. Camionetas, autobuses, vehículos por todos lados repletos de gente. Colgados por las ventanas y en los techos, gritando “¡¡dos, dos!!” -numero de la planilla del fsln- con los colores rojo y negro y la canción de su campaña “j-u-n-t-o-s q-u-e-r-e-m-o-s—r-e-c-o-n-c-i-l-i-a-c-i-ó-n-” en clara referencia a un perfil alejado de la guerra y la confrontación. Ancianos, mujeres, hombres, niños y jóvenes en todas las esquinas esperando ver al candidato, pero a diferencia de movilizaciones partidarias donde se ven contingentes de los grupos constituidos, de algún diputado o dirigente social, aquí reinaba la espontaneidad. Por fin, después de varias horas de espera apareció Ortega y con un discurso simple pero contundente abrazó un diálogo directo con la masa. Leyó los carteles que portaban sus seguidores que iban desde frases de la biblia hasta consignas revolucionarias. Habló de educación, de política social y de las relaciones con EU. Enfatizó que no aumentarían los costos de enviar remesas y rompió otros mitos que la TV difundía para promover el miedo.

Al final, cansados y con los pies adoloridos, regresamos. Sólo quedaron en el suelo la propaganda y algunos restos de la concentración. Pero en la simbiosis popular, una pequeña rendija de esperanza se abría para los nicaragüenses.

GRANADA
Ya de noche salimos de león. Muy por afuera pisamos Managua para esperar el transporte que nos llevaría a Granada. Habíamos escuchado de su peligrosidad y mientras esperábamos en la enorme fila un par de niños se acercan a la chica delante de nosotros y le preguntan. “¿me da la hora?”. La chica cómo ya sabiendo le dice que son las ocho sin mirar su reloj, uno de los niños ve al otro y saca un cuchillo de entre las mangas del suéter. ¿Casualidad?.

Llegamos a Granada y nos fuimos al Hostal. Nos recibio un joven nica muy amable que trabaja para uno de esos extranjeros que encuentran en los hostales un jugoso negocio "alternativo". De entrada cuando le pregunte de la temporada baja me dijo "casi no hay turistas, tienen miedo por eso de las elecciones, sobre todo si gana ortega".
Un día después comenzó la exploración. De clima un poco más agradable que león, es caliente, pero con una brisa refrescante por la cercanía con el mar. La plaza es, como siempre, el punto inicial del recorrido. Ahí puedes tomar agua de cacao y vigorón, platillo local con carne de puerco.

Conocimos casualmente a Eder y Hamilton, jovenes que tienen una pequeña agencia de tours. Uno jefe y el otro unico empleado la hicieron de guías por un recorrido barato por las isletas que se encentran cerca de granada. Tambien venia Diego, el argentino que conocimos en león. Con cervezas en mano platicaban que varios empresarios ya pueden presumir, además de casa y coche, que tienen una isleta donde van muy a veces a pasar el fin de semana. Más divertida fue la isleta “propiedad” de los monos, sobre todo cuando la mona se subió a la lancha a comer unas galletas con nosotros.

Hamilton era muy sandinista y medio callado. Pero después del paseo y las cervezas, ya medio borracho, me empezó a hablar de Box, algo de lo que no se mucho y la verdad no es muy de mi devoción. Mencionó al finito López, un boxeador mexicano cuyo nombre por ahí escuche alguna vez. Error decir que sabia quien era. Me reclamó que años atrás peleo con un nica y que le robaron la pelea al declarar empate. Cómo todos los borrachos insistente y terco provocó que planeáramos dejarlo para ir a una fiesta de voluntarios. Hamilton sobrio era muy amable y sandinsta, cuestión que contrastaba con el nica que trabajaba en el hostal para un extranjero. Eso si, muy atento, desde que llegamos pregunte “como esta la afluencia” dijo “muy baja, los turistas tiene miedo por los de las elecciones, sobre todo si gana Ortega”

Salimos rápido de aquella ciudad turística donde 2 días son suficientes.

ISLAS DE OMETEPE.
Fue un sitio de relajación total. La hermosa isla tiene dos volcanes en el centro como dos huevos estrellados. Los caminos son difíciles y largos por lo mismo, extraño para pensar que te encuentras adentro de una isla. Llegamos a una cooperativa cafetera muy bonita. Sandinistas, siempre amables, nos dieron una grata estancia, aunque con precios altos para el estándar del país. Tienes que caminar dos Km. y llegas a un sitio con abultada vegetación, un jardín de flores y mucho café.

Todavía recuerdo cuando compré agua en la primera tienda del camino bajando de la finca, y una niña cuando vio la gorra que traía Robin del FSLN, nos dijo. “nosotros no queremos la dos” “y ¿porque?” Le pregunte, porque ese señor nos quiere llevar a la guerra”. Aunque las banderas liberales ondeaban su casa seguro por su edad no vivió aquella época.

El itinerario fue leer, escribir, nadar en al río, caminar mucho, y después del atardecer, descansar con los sonidos de insectos y pájaros endulzando nuestros oídos.

RIVAS Y SAN JUAN DEL SUR.
Rivas fue de paso nada mas porque ya era tarde. Nos quedamos en un hotel horrible, donde en la madrugada nos tocó a la puerta una mujer media borracha diciendo que su marido la quería violar. Con miedo de ver a un panzón con la camisa de fuera y el cinturón en la mano, la ayudamos a salir pues la puerta que da a la salida estaba cerrada. Pasado el mal dormir de aquella noche, salimos hacia san Juan del sur en la costa pacifico.

Playa playita. La victoria sandinista.
Aunque un poco caro San Juan del sur nos dio atardeceres increíbles. Pasamos ahí casi una semana y además de hacer algunos amigos vivimos el día de la elección. Había ley seca, decidimos mirar de cerca donde la gente vota y nos propusimos hacer unas entrevistas, o más bien, buscar platicar con nicas del lugar pa saber su opinión. Grabamos algunas en nuestra cámara que después perderíamos, pero recuerdo en particular la que quizas fue mas espontanea.

Después de ver varias casillas, el calor nos empujó a comprar una especie de raspado en una casa que anunciaba su venta. Ya ahí, después de las inevitables preguntas de nuestro origen y nacionalidad, la lengua comenzó a soltarse. Su nombre eran Cristian (hijo) y Rolando (su padre). De clase sencilla, ambos estaban muy informados, sabían fechas históricas, sucesos importantes, cifras , etc. El padre de carácter fuerte, muy enfático y tal vez un poco enojon o de dura apariencia. Veterano, hasta nos mostró heridas de fusil y aseguró que en el mismo muelle donde tomábamos cervezas toñas, llegaron buques militares. Siempre recalcó su rechazo a EU, incluso nombró odio varias veces. Dijo “Odio a bush y a reagan, si los viera les pegaría”, dos presidentes clave en la época de la guerra, aunque aclaraba: “yo se que no es lo mismo el gobierno de EU que su pueblo. Aquí recibimos muchos gringos buenos que son nuestros amigos, ellos vienen a compartir, a ver la naturaleza, muchos son conscientes de lo que su gobierno ha hecho y hasta protestan”
También recordó:
“Cuando fui a sacar la visa estadounidense había muchísima seguridad. Se cierra la puerta de una gran fortaleza y lo tratan a uno como perro. No como en cuba, dónde llegas y se siente el amor con el que te tratan Te dicen tome su asiento, tómese un café. Pero en la gringas quítate los zapatos, la cartera, el cinturón, Manos arriba!, tus documentos, haber cuanto tienes en tu cuenta de banco , ¿tienes propiedades?”

Después hablamos de lo que estaba pasando en México. Tras una hora de platicar y platicar llego el silencio que siempre suspende una amena conversación. Ya habíamos dicho todo, o casi todo. Nos despedimos con un abrazo y avanzamos.´

El sol se fue y la noche tomo su lugar. La incertidumbre y el hermetismo reinaban. Todo mundo en su casa viendo las noticias en la televisión. Nosotros, fuimos por ahí a ver donde nos pegábamos para saber algo más. Un día después las tendencias preconizaban el triunfo de ortega: la celebración no se hizo esperar. Cuetes, banderas, gritos, y uno que otro borracho. Nicaragua nos despedía como la hermana que es, siempre sonriente, alegre, hermosa. Una patria saqueada, pero con mucho pendiente por decir en la historia, la misma voz que en todos lados se levanta de lo profundo y reclama un lugar de justicia y dignidad, es ya el arma de este angosto pedazo de nuestra patria americana….

Posted by vlado 16:34 Comments (0)

Dia de Reyes, January 6th, 2007

Bogota, Colombia

After over a month sitting just on top of the equator, I have just started to understand how far I have traveled. How far I am from home, far from California, far from the Bay, far from Mexico, far from DF, our starting point in these travels, far from Central America, from Guate, El Salvador, Nicaragua and after all we have seen and traveled including the five day boat journey across the Caribbean, far from Panama. But at the same time I feel like we have achieved something concrete in our travels, we bridged the gap between Central and South America , we made it to another continent! And here we are, enjoying the company and awesome community of our hosts Hector and Monica, here in this cold city of brick skyscrapers, Bogotá.

We spent Thanksgiving in Portobelo , Panama , an old Spanish fort equipped with cannons which, despite all its’ amour, was sacked various times by English pirates, including Henry Morgan and Francis Drake. The town also received cargo boats of enslaved Africans, and where once was a slave auction block now lies a local cemetery, with a historical plaque remembering the inhumane past. The local church displays a Black Christ bearing a heavy wooden cross. The town itself, as much of Panama , is a mix of Mestizo, Black, Indigenous and Chinese, with a few international tourists trying to find passage across the Caribbean to South America. We made some good friends in Portobelo, drinking the rainy nights away with boxed red wine and cola. Some of the people we met in Panama proved the test of chance possibility as we bumped into them thereafter in Colombia. Our fellow crew members of our sea vessel, the Melody, included our skipper Mark, from California, and his lovely wife Paola, from Baranquilla; three Israeli friends traveling together, Meyer, Joan and Noah; a retired and well traveled Czech Canadian Peter; a funny and laid back Swiss bank lawyer, Daniel; and Julie, a very cute and friendly young woman of 18 traveling on her own from Vienna, Austria. While we were waiting in town and preparing to spend five days with our crew in a tiny space, we also hung out with other passengers-to-be including a great family living in New Mexico, Paola (Spanish), Bill (Jersey) and their inexhaustible son Kai. An aging surfer from Long Beach and a German traveler who tried unsuccessfully to hitch a ride to Colombia completed our company over that stormy Thanksgiving weekend.

We waited and waited and the rain filled the town square in plain view of the hotel balcony, where we chatted, drank, made sandwiches, played cards and lounged in the hammock. Vladi and I escaped when the rain was light and saw the eerie and wet stone ruins of the violent past around town. Our first intent on the Melody brought us back to Portobelo to wait some more. We met Mark at the wave smacked dock at six in the morning; it was still dark out. Our tennis shoes were already soaked with bay water and we were getting wetter by the minute; it hadn’t stopped raining all night and a light mist was sprinkling down. Mark ferried us and our backpacks in his plastic blow-up dingy to the Melody, where we climbed aboard. The waves were strong enough in the bay that Vladi started to get sick before we even motored out into the open ocean, where the waves were so high you had to look straight up to see them and the boat rocked to what seemed a good 30 or 40 degrees. Half of us got sick, myself included holding hands with Vladi, both of us bowing over the back of the boat. Mark eventually decided to turn around, saying he’d never seen waves like that around those waters. Two days later, the skies clearer, we were off again. I don’t remember much from the second attempt since I knocked myself out with two Dramamine, but we made it. After a days travel we arrived at a still bay surrounded by tiny Caribbean desert islands where Mark’s other baby was anchored: a Louisiana shrimping boat called the Old School, made in the same town as Bubba Gump Shrimp. We spent two beautiful days swimming, snorkeling, exploring a fraction of the 300 some tiny islands of white sand and coconut trees that make up San Blas, pot lucking with the international sail boat community, and visiting an indigenous Kuna village while our Mormon hosts went to Sunday mass. Each night we slept on the deck of the Old School under a blanket of stars. We then traveled for 36 hours straight towards Cartagena . It was ocean ocean ocean. Waves waves and more waves. Every possible shade of blue. No land in sight. While I watched the stars that night while almost every else snoozed away, I spotted another boat moving along the eastern horizon, lapping our small sail boat easily, and I thought of how dead on is the cliché, like two ships passing in the night. The next morning when we awoke land was visible! Colombia! On our way in Mark caught a small tuna fish, which he cleaned and cut me some pieces around the belly, which was, with a bit of soy sauce, the best sashimi I have ever tasted. When we pulled into the dock, a cosmopolitan city larger than Panama City was visible behind the huge fortress of Old Cartagena. A young Colombian man in a small fishing boat yelled to us in Spanish "Bienvenidos al pais de la coca!"; we had arrived at last.

Cartagena is a truly beautiful, old fashioned and romantic city, enclosed by the same walls long ago used to protect the Spanish gold stolen from the Indigenous population of the Americas from the royal crown supported English pirates. The gold booty was emptied from its storage place three times. Today international tourists and affluent Colombians rub shoulders within the walls confines. Vladi and I stayed at a simple, comfortable room a few blocks outside the walls, and we ventured into the real center of this expanding and impoverished urban jungle, which is needless to say, far outside the walls of Old Cartagena. We spent four nights in this charming city of contrasts, and after our long boat journey, we enjoyed a bit of privacy, the stability of firm land and a real bathroom, but of course, as the traveling inertia overtook us, we were soon off to Venezuela .

From Cartagena , which lies on the northern Caribbean cost of Colombia , we traveled to the border town of Maicao , crossed the border and caught a ride in a shared taxi to Maracaibo , a huge Venezuelan city on the northern tip of Lake Maracaibo . Our fellow taxi passengers included a Colombian woman residing in Maracaibo and a Venezuelan man, both strong supporters of Chavez and very talkative. The chatted us up the whole two hours about Chavez’ health programs, the price of gas (it costs less than water!), the jobs in Venezuela and migrating between their homes and Colombia . We dropped them both off on the way and arrived at the bus terminal. We were in Maracaibo less than two hours, but two hours too long because the heat was unbearable, and that was the last time I felt the Caribbean sun on my shoulders. We climbed aboard a small bus and climbed the mountains into the Sierra Nevada and reached the crisp air mountain town of Merida. We walked around, saw a student art exposition, witnessed Chavez’ re-election and the after party reminiscent of Nicaragua , and enjoyed strolling around town during the sunny afternoons, breathing the crisp mountain air. Until that is, I checked my on-line banking and saw that all our travel funds in that account save $4 had been spent in Caracas. I freaked out, calmed down enough to call the bank and made the report. After all the drama had passed, Vladi and I tried to figure out what to do. We decided to head straight to Bogotá, were Vladi has friends he met when they came to Mexico to work with the Zapatistas back in 2001 when they marched into the capital.

We arrived to Bogotá after traveling a good three days, the last 20 hours straight from Cucuta , a large, urban border town on the Colombian side. We awoke on the bus to a view of green foothills, mountains dominating the backdrop, and stopped for our first Colombian mountain breakfast of caldo de hueso con arepa. When we arrived at the northern entrance to Bogotá we saw the urban sprawl, got off the bus and hopped on a TransMilenio, the newest public transportation project in the city. We got off closer to the center of town and rang the apartment in hopes of crashing out, but with no luck. It was Friday, the part of the city we were waiting in was deserted. After hauling our packs to a coffee shop and almost sleeping on the counter in between running out in the rain to call, we finally got through and took a taxi to their flat. It turned out that it was a long weekend and Hector and Monica were crashed out all day after a late dinner with friends. They welcomed us to their home with open arms.

The first couple of days we walked around our hosts’ cute neighborhood and the center of town, which was decked out for Christmas with a huge plastic castle in the middle of Plaza Bolivar. The cold that kept my hands dug deep in my pockets, the crisp mountain air and all the Christmas hustle and bustle of the city made me feel like the holidays were coming on for the first time after a month of plastic Santa Claus’ on Caribbean beaches. Bogota is a beautiful city of brick buildings and green public parks. The avenue that runs from the apartment where we stayed to the center of town closes every Sunday and holidays to allow pedestrians, bikers, skateboarders and inline skaters free rein. We went to the semi-final soccer match Millos de Bogotá vs. Cucuta, where crowds of Rolos (Bogotanos) cheered their team to victory against the team that later became first time champions of Colombia’s professional league (in fact, that same season, Cucuta was elevated from the second division and the coach is now leading the national team to South America’s World Cup). We visited the National University and strolled between the mural covered academic buildings, drank chicha in an old artsy neighborhood la Candelaria , hang out at the apartment and cooked, played Risk and watched home delivered pirated VHS movies (including the Colombian movies La gente del Universal, La vendedora de rosas, and Alejandro González Iñárritu’s latest Babel). Most of the time we hang out with Hector and Monica's crew, chatting, debating and drinking til morning. After much indecision thanks to the endless sites Colombia has to offer, we decided to spend Christmas in a small town of Barichara with Jorge, an old friend of Hector’s.

Barichara is in the state of Santander , we had to back track towards Cucuta to reach the magical town which is just like a small Taxco . The houses in town, including the beautiful property we stayed in, are made of terra cotta and are fresh and cool during the hot afternoons, and warm during the chilly evenings. The owner of the property was a painter who displayed a large portrait of himself, his torso coming out of a log in a lush green forest; we called him Pacho Mamo (Father Earth) and attributed him to our fortunes and misgivings. On Christmas Eve, the five of us together cooked a sancocho, a yummy traditional stew of yucca, potatoes, chicken, pork ribs and chorizo. That evening we went down into the town square, which was full of families, including Paola, Bill and Kai from Panama! We caught up, introduced everyone and chatted the night away on the steps of the nativity scene, the baby Christ freshly planted in his trough bed. The next day we lunched together and made a Spanish tortilla and broccoli salad, and the three of them were off to Bogota. One day we followed Simon Bolivar’s footprints along the Path of the Liberators to the small town of Guane , where we tried the towns specialty of roasted goat, yum! We spent an especially hot day at a public pool right behind an old mission. We ended up spending New Years in the same town square, dancing to the carranga band Aires de Barichara, watching the fireworks and blazing Año Viejo effigies all night long and finally the sunrise. After a days recovering we packed up, said our goodbyes and thank yous to Jorge and were off to San Gil, where we spent a day at the river before boarding the bus back to Bogotá. Once back in the city, we rushed to get everything ready for our long overdue departure.

We got money changed, solicited Vladi's visa for Ecuador and contacted the farm we will volunteer at in Ecuador. We saw the museums we hadn't seen including the Donacion Botero, who is Colombia’s most famous artist known for his fat subjects: people, horses and fruit. We also went to the Gold Museum, whose displays of ancient gold artifacts reminded me of Portobelo and Cartagena, where all the gold that wasn't spared was melted down for Isabel, Elizabeth or the Vatican, the real gangsters of the indigenous populations of the Americas. We went dancing a few more times, once with Daniel from Switzerland, who we ran into on the streets of Bogota! Finally we made maki sushi for our send off, which was, of course, a big hit with everyone. We finally said our teary eyed goodbyes, after spending nearly six weeks together we had bonded like family. I can't wait to see those two again, in Mexico or wherever.

Muchisimas gracias Hector y Monica! Ojala que nuestros caminos se cruzen de nuevo, y que sus pasos sigan con suerte y buena vibra en donde esten. Les queremos mucho; un abrazote.

Posted by robingoka 17:21 Comments (0)

CENTROAMERICA EN MIS ZAPATOS

GUATEMALA

Si algo puede decirse de los “chapines” es su generalizada amabilidad, en verdad su calidez sale a flote siempre con una sonrisa en el rostro. Un prejuicio que tenía fue como reaccionarían al saber que soy mexicano, el país gigantón del norte. La “potencia” de la economía regional y del fútbol, que es a la vez paso necesario hacia el sueño americano. Cuya blindada frontera en el sureste ejerce un trato muchas veces discriminatorio y con vejaciones similares a las que sufre el mexicano al cruzar el río bravo. Pero no. En todos lados se sentía el aprecio a México y los mexicanos, no solo en su actitud sino abiertamente expresaban su cariño por algún símbolo de nuestro país. La industria cultural de México es muy fuerte, como más o menos es en todo Centroamérica. Con mayor arraigo se conoce a los clásicos de la ranchera y el bolero, dígase José Alfredo, Vicente Fernández, Juan Gabriel, Rocío durcal, narcocorridos, el chavo del ocho, películas de la época de oro del cine mexicano etc. Pululan además cosas de “hoy” como paulina rubio y rebelde RBD o el programa de adal ramones. O sea, la basura estimulada por las dos grandes televisoras mexicanas y sus compañías de entretenimiento.

Aun cuando la vegetación se parecía a la de Chiapas, empezaban a cambiar la comida que hay en la calle, los anuncios, las compañías (Desde aquí y en todo CA las gasolineras anuncian grandes marcas como SHELL, TEXACO o ESSO) Llegamos a Quetzaltenango, o Xela, como la gente le dice, una aparente pequeña ciudad que es la 3ª en el país, edificios antiguos, calles empedradas, una plaza con fuente y kiosco. Primero, caminar por el lugar, encontrar un hospedaje barato. La posada del viajero fue la elegida, por su precio y porque nos dejaba llegar hasta las doce con un timbrado clave en la puerta de atrás (todos los hoteles cierran su puerta a las 10) y pues por la hora en la que llegamos urgía llenar la panza y caminar por el lugar. En esta bonita ciudad por casualidad nos tocó el aniversario del departamento (equivalente a un estado en México) una fiesta de pueblo, con música de marimba, stands de comida, venta de artesanías, información de las cooperativas de café y otros productos del campo. Comimos un churrasco y el que nos atendió nos dijo al saber que somos mexicanos –robin para efecto cuenta como tal ya que lleva 5 años viviendo en el DF-, “yo viví en México mas de dos años y medio” y la hizo de primer diccionario: “a los chayotes se les dice Huisquiles, alberjas a los chicharos y chayotes a las calabazas”

Conocimos las paradisíacas fuentes georginas, a media hora de Xela rumbo a las montañas. Un hermoso y sencillo lugar con aguas termales naturales, donde convivían turistas y gente de ahí que va y las visita pues los precios son muy baratos y accesibles casi para cualquiera. Salimos un día después hacia el lago Atitlan, donde San Pedro es sin duda el mejor sitio para disfrutar el gran lago y los volcanes que lo abrigan. Es mas barato y mas tranquilo. La parte más turística o central es Panajachel. Fue asombroso ver el boquete que abrió el huracán stand, donde tiró un puente y abrió una extensión de tierra increíble. Decidimos quedarnos en pana, acampando en un sitio donde el precio por el espacio incluía entrar a un mariposario, a puentes colgantes, a un bosque con monos y una cascada. Pero al día siguiente nos fuimos a un barrio periférico, justo después del puente improvisado que remplazó el que se llevo el huracán, no sin antes nadar en el grandioso lago, en una parte muy tranquila y mientras Mauricio se fue a un tour por los dif lugares del lago ( la robin y yo no somos muy asiduos a los tours). En fin, acampamos en lugar mucho más barato y para mochileros, y conocimos a un texano hippie muy interesante, rara cuestión pues uno recuerda las películas hollywoodenses de vaqueros cazando indios o en algún pueblo de anglosajones norteamericanos. Su nombre es Miguel, habla bien español aunque con ese inconfundible acento gringo y ha vivido en Guatemala desde hace 20 años. Miguel tiene fe en las profecías mayas, sobre el 2012 y los ciclos que establecen sus calendarios, el círculo de la espiritualidad, de la meditación frente a lo acelerado que se plantea el mundo actual. Alejado del Internet y de la civilización del “primer mundo”, repetía con un tono medio cantadito y respirando como si meditara: “tanta guerra, tanta violencia, una madre –señalando a la tierra- y la pelea por los muchos padres –haciendo alusión a los profetas cristo, mahoma, al esperado por los judíos, o a otros tantos- hay que buscar la paz, la tranquilidad, con pausas en el ritmo de vida, con respiraciones, con cautela...

También allá nos toco la fiesta del pueblo por el aniversario de pana y honores al santo patrón San Francisco. Estuvo bueno, con juegos mecánicos, comida, música, cohetes y un castillo de luces pirotécnicas. No se porque pero en un tiempo tan corto nos tocaron 2 o 3 fiestas populares (en horabuena!).

Ciudad artificial parta el turista vanal

De pana salimos a la antigua capital de Guatemala, destruida por un terremoto y donde se pueden mirar restos de la catedral, iglesias y construcciones coloniales. Ahora es un sitio destinado al turismo principalmente europeo y gringo. Mucha gente salió de la ciudad a vivir en otros sitios y los guatemaltecos que viven ahí directa o indirectamente se emplean en cuestiones relacionadas con el turismo. Ha estos turistas se les ofrece algunos exponentes exóticos de la cultura colonial, pero en general el artífice es ponerles en la palma de la mano lugares confortables como si estuvieran en casa, de precio súper barato en comparación con un costo en euros o dólares. Comida si es necesario tal y como la pueden encontrar en sus países, finas cocinas internacionales, tours con todo un itinerario, protegidos por un policía si es posible. Antigua es una ciudad muy plástica, con escaso margen para el conocimiento real de las personas y su cultura.

Salimos y de paso por Guatemala city buscamos la embajada de Honduras para preguntar los trámites del coche de Mauricio. Fue todo un lío, nos perdimos, preguntamos mil veces y cuando por fin llegamos ya estaba cerrado y un policía solo nos dijo que hasta el día de mañana y que nadie podría informarnos de los tramites. Salimos de inmediato con un poquito de lo que hay en toda ciudad: mucho ruido, contaminación y caos.

Dada la complicación de entrar a Honduras, porque había que salir y volver a entrar a Guatemala, (3 pagos) decidimos no bajar a Copan (luego iríamos robin y yo ya sin Mauricio) y nos dirigimos directo a Livingston.

Livingston: negritud y mestizaje.

Después de manejar todo el día dormimos en río dulce y al día siguiente tomamos una lancha para cruzar por el increíble río. Llegamos a la pequeña porción guatemalteca del caribe afroantillano. Aunque hay indios y mestizos en su mayoría es habitado por negros descendientes de esclavos de África que fueron llevados a San Vicente y luego deportados /expulsados. Inicialmente llegaron a la isla de roathan y después se expandieron pacíficamente desde Belice hasta Nicaragua incluyendo el pequeño poblado de livingston. Ellos hablan español y garifuna, que es una especie de ingles, mezclado con raíz indígena y africana del caribe. El español lo aprenden en la escuela y garifuna en la casa, con la familia. Realmente lo usan, siempre hablan entre ellos en garifuna. Lo cierto es que aprendimos bastante aquí, encontramos un espacio relax, en temporada baja y además un espacio agradable y barato recomendado por mi amigo rafael: el african place. Con un diseño árabe y letras en las paredes creo que en hebreo fue diseñado a decir de Xavier -nuestro casero- por un español.

Livingston aloja un increíble sitio llamado 7 altares, toda una travesía porque caminamos cerca de 3 horas para llegar a 7 hermosas cascadas que en efecto forman una estructura piramidal de agua. Nadamos ahí sin importar la lluvia, pero al regresar, tuvimos que sufrir un poco, sin luz y sin linterna, había momentos que nos se veía nada, un camino difícil, lleno de lodo y vegetación abultada, pero valió la pena. Otro sitio donde frecuentamos fue un bar decorado con los colores rastafaris, con fotos de exponentes del reggae y letras en garifuna. En realidad no se puede escuchar reggae en vivo, pero ahí tocan tambores los jóvenes garifunas locales, un tambor cilíndrico de mismas dimensiones entre el cuero donde se toca y la base. Puedes beber unas gallo o brahva y tomar guifiti, una bebida local de origen tradicional, de fuerte sabor. Se hace con ron o aguardiente reposado con hierbas y otros menjurjes. Además de lo fuerte que sabe, la gente dice que es un buen afrodisíaco, lo decían con una cierta timidez: “usted sabe, lo ayuda a satisfacer a un mujer”, o “dicen que aguanta toda la noche en la cama sin cansarse”. Vaya que es cierto, al menos como pretexto.

El sincretismo religioso y cultural que ahí se refleja (y que veríamos con mucha mayor fuerza en Panamá) es de sumo interés. No olvidaré un novenario para una mujer que había muerto en una casa muy cerca del african. Nos invitaron a pasar, había señoras, ancianos y ancianas, jóvenes y niños. Tambores y percusiones con muchísima fuerza espiritual, música y fiesta para despedir la muerte. Combinación del dolor y pena del catolicismo apostólico romano, pero también del entendimiento prehispánico y negro del ciclo de la vida, con el acento negro de la fiesta. Cantos, la imagen de la fallecida (no supe bien si el cuerpo estaba presente) una especie de velorio con una fuerza indescriptible. Todavía recuerdo a una familiar tan grande, gorda en verdad, pero que se movía con una candencia de la negritud que ya muchas anoréxicas de la ciudad quisieran.

De cómo las fotos del turista te pueden roban algo

Mauricio nuestro 3er acompañante es proclive a tomar fotos a casi todo lo que se mueve incluyendo insectos y personas. Valga decir que también platica con la gente es muy comunicativo, muy sociable. Pero como las personas piensan tendría un par de tropezones. Con Xavier –del african- tuvimos una conversación larga donde hablamos de muchas cosas incluido Hugo Chávez, bush y el fútbol. Xavier es un tipo serio, cristiano, con esa nostalgia del pasado que es recurrente en gente que va de la adultez a la vejez: “ya no es como ahora” decía, “el fútbol, los jóvenes de hoy no tienen disciplina, antes livingston era semillero de grandes futbolistas pero ahora…”.
Ya casi al final de la conversación Mauricio le quiso tomar una foto, y respondió “no, no, no, nada de fotos” con la pena encima Mauricio le pregunto y ¿porque?, y dijo: “es que siento que las fotografías te roban el alma, un pedazo de ti”
Un día después cuando estábamos con María (ya daré mas detalles de ella) y estábamos cenando, ella estaba en otra mesa platicando con un garifuna, en un tono bromeador cabuloso. En eso se cruzaron nuestras conversaciones, no recuerdo porque. Y de nuevo al final Mauricio quiso sacarles una foto a María y al tipo. María se disponía a dar su mejor pose, cuando se paró el hombre y expresó “nada de fotos, por favor” Y nos contó: “hace algún tiempo vino un güero y anduvo por todo el pueblo tomando fotos de las casas, de los niños, de la personas. Al poco tiempo vimos una revista con un reportaje grande sobre livingston, y a nosotros ¿que nos dio?: nada. Ni dinero ni siquiera la revista, ni las gracias”…
Así, la duda de lo que Xavier dijo se esfumó. ¿Cuánto le habran dado al fotografo por aquel “exotico” reportaje?. Vaya que si te pueden robar algo las fotos...

Maria la mexicana y México en Livingston.

Maria es un personaje increíble. Mexicana, la única mexicana del lugar, la mejor cocinera a su decir, con platillos mexicanos, garifunas, de la india, incluido un platillo chino y otro israelí. No para de hablar y lo hace a una velocidad indescriptible. Te envuelve sobre su cocina. Cuando supo que Mauricio y yo somos mexicanos dijo “paisanos pásenle”. Ese primer día nos contó que estaba soñando con México y que cuando despertó y se dió cuenta que estaba soñando se soltó a llorar. De origen veracruzano lo cierto es que nos dió precios mas bajos y nos trató muy bien. Era de una personalidad fuerte, nada sumisa. “No he sido millonaria pero he hecho lo que he querido”, nos diría mas tarde, y en efecto, se casó con 3 hombres, un hindú, uno de sri Lanka y un americano, ha viajado y no le falta nada, o casi nada, que no es lo mismo pero es igual.
En otros bares tocan rancheras exclusivamente. También conocimos varias personas que han vivido en Estados Unidos donde tuvieron contactos con mexicanos, como un garifuna (encargado de 7 altares) que le apodan el carnal y otro que conocí en la calle, que en cuanto supo que era mexicano cambio su acento y dijo “órale cabrón” “no te agüites” “Que onda ese” “Simoooón”: Después me dijo que en los Ángeles chambeo con puros mexicano y escucho estos acentos.

El lugar donde nada pasa, pero donde cualquier cosa puede pasar.

Todo esto fue livingston. En general para el turista es un sitio para ir unas horas o un día o dos a lo mucho. Pues además de conocer 7 altares y un poco de la cultura garifuna aparentemente no hay nada más que hacer. Sin embargo, para nosotros fue un sitio de aprendizaje y relajación por 5 días. Es el lugar “donde no pasa nada, todo es seguro, nunca hubo un homicidio, aunque los negros tengan mirada fuerte, son buenas personas”, nos repitieron cuantas personas conocimos. Es notable que su lastimada economía pesquera y agrícola deje toda la movilidad en el turismo, el cual obviamente no puede generar lo necesario. Muchos jóvenes –y no tan jóvenes- se ganan unas monedas esperando en el muelle para llevar a los diferentes hospedajes a los turistas. En“el sitio mas tranquilo de Guatemala” también pasan cosas extrañas. Un amigo de la familia del bar nos contó: “En livingston pasan cosas raras: una vez un búfalo llego quien sabe de donde y nadie salía de sus casas, mató algunos perros y una vaca y luego llegaron los policías a cazarlo. También un día capturaron a un tigre” Ambos afirmó verlos aunque nuestro amigo Mauricio dijo después que no podría ser por el clima (es asiduo de discovery y animal planet) “si acaso una res y un jaguar”. Quien sabe, lo increíble fue la forma como lo contaba, con completa fe y emoción en su mirada.

Adiós a mauricio.

Lo conocimos en Mazunte y viajamos con el como 3 semanas. A pesar de las diferencias en algunos aspectos de cómo vemos al mundo y las afinidades en otras, agarramos confianza con rapidez y todos creían que éramos amigos desde tiempo atrás. Fue muy fácil movernos en coche y ahorramos bastante comprando gasolina en conjunto. Después el viaje cobraría otras dimensiones, otros olores y sabores con el caminar en los pies y mediante buses muy sencillos donde viaja el pueblo. Pero lo importante pa la roba y yo fue la amistad que forjamos con el. No obstante teníamos caminos diferentes, pues el de livingston subiría hacia Tikal y de ahí rumbo a playa del carmen. Así que partió con un ingles que conocimos en panajachel y después de un extraño hasta pronto, nos despedimos. Ojala la vida nos permita vernos de nuevo en el futuro.

HONDURAS. Paso rápido y hostil

Honduras y los hondureños nos dejaron un sabor de boca un tanto extraño. Cabe decir que solo narramos nuestra perspectiva particular, no queremos decir que lo que veamos sea que en verdad lo que és, solo se trata de nuestra experiencia y nuestra interpretación. Pero después de Guatemala fue un trato un tanto hostil. Será porque no tiene tantos sitios turísticos salvo la isla de roathan (a la cual no fuimos) y las ruinas mayas de copan. Además no tiene nada de la historia de resistencias de variados colores que se pueden mirar en Guatemala, El Salvador y más visiblemente en Nicaragua. San Pedro Sula fue una ciudad insípida y Copan aún y cuando sus ruinas son increíbles, con monumentos y glifos muy detallados, con mucha información de la civilización maya, es sumamente cara y el contexto muy plástico, muy artificial.

Además es el lugar de Centroamérica donde más te cobran impuestos. Por salir y por entrar más o menos 13 dólares, no obstante que junto a Guatemala, el Salvador y Nicaragua forman una misma región inclusive con pasaporte común. Salimos de Honduras rápidamente.

EL SALVADOR

De Copan nos dirigimos a El Salvador, directamente a San Salvador, una ciudad que como todas las ciudades de Centroamérica, nos habían dicho que era peligrosa, muy peligrosa. El cruce por la frontera fue quizás el más tranquilo, tal vez porque era domingo y hasta un oficial de migración aburrido ante la falta de trabajo, nos regaló un mapa y nos dio mucha información. San salvador fue una ciudad un tanto sucia y difícil para nosotros, dormimos en un hotel muy barato y a las 4 de la mañana nos despertó el incesante ruido de los camiones y el smog que penetraba sutilmente nuestra ventana, que para nuestra mala suerte, daba a la calle. No pudimos esperar más y fuimos a caminar en cuanto amaneció. Primero al centro donde una catedral interesante contrastaba con mucha pobreza y basura en la plaza y en las calles aledañas, era como la hora pico en la que todos se trasladan a trabajo, las calles asimilaban a la merced en horas tempranas, por los comercios, la basura, gritos de los destinos de los buses (manejan como locos) cláxones y mucha prisa en las miradas de los peatones.

Decidimos irnos a la ciudad universitaria. Aún cansados por el desvelo, vimos la actividad estudiantil de las 7 de la mañana, cuando se alistan para las primeras clases. Había muchos murales alusivos a la lucha armada y a la organización de los estudiantes para problemas internos de la universidad y del país.

Decidimos salir cuanto antes y nos fuimos rumbo a Perquin, donde nos habíamos informado de un museo de la revolución con inclusive guías ex combatientes. Robin empujó mucho para ir y yo tenia mis reservas. Pero nos daría impresionantes sorpresas.

En el corazón del movimiento armado del FMLN en los 70s-80s
La abuelita y las increíbles historias de la radio venceremos

Llegamos después de un viaje largo huyendo de san salvador, primero en un autobús foráneo con aire acondicionado y una película de mala calidad, y luego en un pedorro-guajolotero por el que nos adentramos en las montañas llegando a la pequeña población de Perquin, donde su tranquilidad y un clima fresco después del calor previo, anunciaba nuevas energías que el viaje requería cuanto antes. Hambrientos, primero comimos algo, encargamos las mochilas y la rutina inicial necesaria: encontrar un alojamiento barato y con gente buen vibrada. De la fonda nos mandaron a la tienda de artesanías y posada de “la abuelita”, quien sería nuestra guía central durante nuestra estancia aquí. Mujer de edad avanzada con una sonrisa sincera nos saludo amable “Claro por supuesto. Son habitaciones sencillas y baratas”
Vimos las habitaciones que se ubicaban como a unos 50 mts de la tienda y eran habitaciones con una cama y una mesita a un lado, limpio y sencillo. Después de oír el precio fuimos a comparar con un hostal mas abajo, sin recibir presión alguna de la abuelita que solo dijo: “vayan a ver y si gustan aquí los espero”. Este segundo lugar era familiar con gente muy amable y una perra súper juguetona. El tercero ni mencionarlo pues salía de nuestros presupuestos. En el pueblo no había más opciones. El hostal se veía bien peor definitivamente la energía de la abuelita nos capturó. Regresamos, y previo regateo chilango en buena onda, nos bajó el precio en una oferta de varios días.

Perquin fue un lugar de relajación, reencuentro con la historia revolucionaria contemporánea de El Salvador y un lugar donde también trastabillamos con la salud.
La tienda de la abuelita tenía artesanías, carteles del che, de monseñor romero –comprometido plenamente con la revolución y asesinado- y libros sobre la historia del conflicto armado, de las matanzas, entrevistas, etc. Para acompañar nuestra estancia y parte de la oferta por el hospedaje, quedamos en comprar un libro. Y nos interesaban 2: una relatoría cronológica del conflicto y otro que se llamaba “LAS MIL Y UNA HISTORIAS DE LA RADIO VENCEREMOS”. Siguiendo el consejo de la abuelita y la pasión con la que describió el libro nos decidimos por el segundo. Ella recalcó: “yo los he leído completos por eso les digo, son como historias de ficción pero que son 100% reales”. Y en efecto este libro sería la espina dorsal de nuestro aprendizaje en este pueblo.

Perquin duerme temprano. Apenas oscurece y la actividad termina, las tiendas cierran y un silencio cubre la atmósfera, los ladridos de los perros, el viento y algunos días la lluvia dominan desde las 8 pm. Así que iniciamos el libro. Primero lo leímos en voz alta alternándonos la robin y yo. Realmente es un libro que te quita el sueño, después de este día no dejaría de pensar en el y leía a diario hasta quedar dormido. Son un conjunto de testimonios de los participes en la radio venceros, histórico órgano informativo del FMLN. Pero también narra el conflicto, la organización interna de la guerrilla, ya que ésta radio NO FUE ALGO SECUNDAIRO SINO PIVOTE fundamental del movimiento, tanto en la estrategia armada como en la político-social, de movilización popular. Son historias increíbles, “cachimbonas” como dice el caló salvadoreño. Describe cómo se tomó la última vía de lucha, la armada, tras represiones desenfrenadas contra organizaciones sociales, estudiantiles y sindicales. Cómo se incorporaron al proyecto dos venezolanos y un mexicano, que aún siendo de izquierda los impactó el ver cuerpos mutilados y destrozados en la calles –literal-. Dice cómo decidieron entrar a la guerrilla, cómo se articuló la radio, un medio de comunicación, a la estrategia guerrillera, como SOBREVIVÍAN HACIENDO GUIONES GRABANDO DESDE LAS TRINCHERAS DE LOS COMBATES, como operaban desde la clandestinidad. Eran increíbles las descripciones de cómo pudieron crecer frente aun ejercito mayor y mejor equipado, con el apoyo, militar y financiero de EU, como burlaban las tácticas para impedir las transmisiones.

Nunca más el mozote, nunca más una pupusa

El libro era tan bueno por la información ya mencionada, pero no tanto como por la intersección del contexto histórico, nacional e internacional, la cuestión ideológica, con LAS HISTORIAS DE VIDA, no solo de los dirigentes y altos mandos del FMLN, sino personajes reales, con nombre y apellido, aparentes personajes que jugarían un papel secundario, pero no, la gente de a pie, la que en verdad hizo el movimiento y cuentan de viva voz su experiencia. Y adicionalmente para nosotros era impactante porque estábamos ahí, justo en los pueblos, en los caminos por los que corrió sangre, combates y transmisiones de la radio. Las interacciones entre la urbe y el campo, entre la educación académica y los aprendizajes acumulados en la experiencia, la del papel de la mujer, la de la discusión democrática de la conducción del movimiento. Cómo el campesino que ha vivido la explotación desde su cotidianidad, con los valores y la moral del mundo rural enfrentó una adaptación ideológica y de convicciones propias vistas a través de si mismo, más allá de la guerra popular prolongada y del socialismo, pero ligadas a estos conceptos. Una reinterpretación. Pero más difícil para los personajes que operaban la radio, quienes venían de la urbe, sobreideologizados, algunos con estudios en el extranjero y otro mas poeta: tuvieron que aprender a dormir y comer en condiciones difíciles y sólo cuando se podía, vieron que lo que sabían no era mucho en aquellas condiciones. Caminar en una vereda oscura, cuando no hay nada que alimente la panza y solo el ingenio para cazar algún animal puede resolver todo. En una narración cuenta uno de la venceremos que había un combatiente campesino que siempre regresaba con un venado o algún animal para cocinar y compartirlo y el también quería hacerlo pero por más que intentaba no podía “yo sabia que animales habitan en que clima y si eran de esta especie o de la otra, pero el compa sabia como cazarlo porque vivía con ellos, sabe donde se acerca a comer y que come, que hora es mejor. etc” . Otra narración interesante es cuando les pusieron una superior militar mujer y campesina en la venceremos, como vencieron el prejuicio y asumieron en la practica el necesario papel igualitario que la mujer exige y se gana codo a codo. También cuenta los enredos y los amoríos, las odiseas de secuestros, de robo de armas, la acumulación de fuerzas, el momento de la mayor ofensiva guerrillera, los muertos, las matanzas. Recuerdo mucho una donde después de describir el sadismo de las detenciones, las masacres y las torturas, lograron capturar algunos prisioneros de guerra, el más importante un general que precisamente había dirigido la matanza de EL MOZOTE, donde descuartizaron personas, violaron mujeres, metieron a hornos a niños vivos, colgaban gente en la plaza del pueblo “para que aprendan que les pasa a los comunistas”. Descripciones que dejan la piel chinita. Pero lo más impresionante es que aún cuando capturan al tipo no lo matan, no lo lastiman., respetan las convención de Ginebra a diferencia de lo que hacia el ejercito con los del FMLN. Pero de este general en particular, con todo el odio acumulado, con jóvenes ya combatientes que habían perdido a toda su familia. El capítulo cierra con una explicación simbólica del escupitajo para el campesino, única forma de expresar el odio por los argumentos mencionados. Después pudieron canjear al general por bastantes hermanos presos.

Todo esto lo escribo después de dos meses de haber estado ahí, solo con lo que recuerdo del libro terminado a una rapidez inverosímil. Realmente es una forma de conocer el conflicto armado a través de narraciones y testimonios reales e increíbles.

Del lugar de la matanza se llama el Mozote, muy cerca de donde estábamos. Ahí hicieron todos los horrores descritos y más, sin importar si eran mujeres, niños o ancianos. Bueno, pues esa noche nos unimos al mural que hay en el pueblo y reza ¡nunca mas el mozote!. Después de mucha lectura quisimos ir a comer algo pero todo estaba cerrado y no quisimos tocarle a la abuelita pues se veían luces apagadas. Al lado vendían pollos y pupusas, una especie de gordita pero no de maíz y con bastante manteca de cerdo. A falta de pan… pues una pupusa y con el hambre no nos importó. Yo me comí 3 y la robin una. Este seria un o de los errores más graves pues nos enfermamos durísimo del estomago: esa noche no pudimos dormir, tuvimos diarrea los dos, la robin mucho vomito y dos días duro el numerito, sin comer, muy débiles, realmente estuvo tan mal. Así que la segunda consigna que cerró estos días fue ¡nunca más una maldita pupusa! Y así seria…

El museo y que tanto es tantito. O como mirar las victorias como lo que son sin dejar de ver el horizonte que falta por recorrer.

Después de dos días de sufrimiento estomacal completó la lectura del libro nuestra visita al museo de la revolución. Con las reservas mencionadas en un principio, pues es difícil pensar como una revolución se convierte en mueso y un combatiente en guía. Entramos así nomás sin pedir guía por aquello del cobro y empezamos a mirar las notas de los periódicos de la época. Y tranquilamente como para explicar en buena onda llegó un amigo moreno de vestimenta muy humilde, que así espontáneamente nos comenzó a explicar. Realmente le museo es muy completo a pesar de su reducido tamaño y de los pocos recursos con los que opera. Noticias de los combates, del contexto social e histórico, de las causas el guerra, de las movilizaciones, de las primera pláticas, de las detenciones, un seguimiento cronológico, carteles de la solidaridad con el movimiento en varias partes del mundo y en varias lenguas, restos de los equipos de la guerrilla, de las armas que decomisaron al ejército, cráteres causados por bombas, evidencias del apoyo de EU y de la CIA, hélices de aviones, restos de aviones: y el compa nos explicó cada detalle hasta las marcas y tipos de armas y como se usan. Nosotros pues teníamos ya la información del libro y hasta nos sabíamos algunos nombres de los participantes. Fue muy grato y sencillo la plática con él, aprendimos más del conflicto y ¡pudimos ver la cabina de la radio venceremos! El vikingo I y II (como apodaban al equipo radiofónico) y fue pues como ver en directo lo que habíamos leído e imaginado justo en el lugar, en la zona donde se desarrollo!!!

Al final platicamos un poco más con el y robin preguntó: ¿Crees que se consiguió algo? ¿Crees que se ganaron todo lo que querían? Algunos analistas o gente de izquierda, incluso yo, podrían haber concluido: “el FMLN negoció, la gente esta igual de pobre, no se alteró el orden de cosas regido por el capitalismo, el FMLN es ahora un partido que participa en la farsa electoral, etc, etc. En efecto el salvador sigue igual o peor de pobre , pero ¿el proceso en las personas que vivieron la lucha? y las pequeñas victorias se hacen grandes cuando lees las condiciones previas de represión y totalitarismo fatal.

Nos dijo el ex combatiente:

“pues nunca se gana todo, nosotros queríamos igualdad y sigue sin haberla, pero antes no podías leer un periódico de protesta, no podías organizarte, reunirte, o escuchar música de protesta” todo eso era suficiente para que te desaparecieran, te torturaran te encarcelaran” el ejercito violaba los derechos humanos, mataba no solo por causa política, sino tan solo si le caías mal “una mirada frente a su prepotencia y poder era suficiente. Ahora el ejercito esta en los cuarteles, la policía nacional es civil y es raro que golpea a alguien, inclusive que lo detengan si el sospechoso se pone trucha. Puedes organizarte, puedes luchar, demandar, que nos hagan caso es otra cosa peor también depende de nosotros”.
“Es verdad hace falta mucho por ganar pero esta victoria la ganamos a punta de sangre y no estaban dispuestos a concederla, se las arrancamos”

Y me quede pensando, bueno ¿realmente no logró nada el FMLN a dif del FSLN que logró tomar el poder y cambiar muy poco? Tal vez ganaron casi nada pero dicelo a los familiares de los desparecidos, dile al que luchó años en la clandestinidad, al que se enteró que su hermana fue violada y torturada; o a la”abuelita” que perdió a su hijo. Si evitar que te maten por ser de cierta ideología, por ser marxista, troskista, maoísta, anarco, nacionalista, o lo que sea, no es nada., estamos siendo un poco ciegos. Que no es el sueño de una sociedad sin clases pues no, pero ¿que tanto es tantito?

NICARGUA, NICARGÜITA en la siguiente entrega!!!!!!

Posted by vlado 13:58 Comments (0)

Sunday, November 18th, 2006

Panama City

I am just a speck of walking flesh in this immense universe. This is how I always feel in the company of skyscrapers. The city is clean and calm for the first time today, instead of car horns and alarms, Sunday mass choir singing rises to the 8th floor hostel balcony where I sit and ponder the vastness of our shared continent. This city is filled with waiting. A border town like no other I’ve seen: to the North lies the very lucrative and internationally used Panama Canal (which was just been voted to be expanded), towards the South the Pan-American Highway winds to an end at the Darien Straight, to the West is the Pacific Ocean, and to the East a skinny neck of land and the Caribbean Sea. Vladi and I will soon take the two hour jaunt to Portobello on the Caribbean coast and board a sailboat that will glide us to San Blas islands and finally, Cartagena, Colombia, South America!

Today the puffy white clouds backdrop the newly cleaned apartment and office buildings shimmering in the sun after a nights worth of rain beat down. It’s lovely, but of course I’m not fooled by this temporal urban beauty like the eye of a storm, this city has been kicking my ass from the moment I arrived, and come Monday, it will be crazy as ever with commuters, diesel exhaust and car alarms. I keep comparing Panama City (unfavourably) to San Jose , a city I absolutely loved. There were parks galore filled in the evenings with songbirds marking their territory at the top of their little lungs. Intercity buses like the kind we got back home took us to a free student design show and an independent cinema which screened (also free!) the Ecuadorian movie Entre Marx y una mujer desnuda (Between Marx and a Naked Woman). Old churches and theatre houses line the streets next to universities adorned with graffiti and stencils (my favourite: “viva Mesoamerica rebelde” or “long live rebellious Mesoamerica”). San Jose is a beautiful city I would gladly live and work in one day if the opportunity arrises; during this trip however our stay was short, three nights and we were of to Bocas del Torro.

When we were in Leon we met and befriended Javier, whom we called el Rastas, an artesano from Bocas who was totally down to earth and just such a nice guy that we were compelled to see his hometown. There was also an organic farm pull, but the Silicon Valley ex-programmer dogged me and never returned my emails. Still hopeful we could spend some time working the earth and saving our funds, we made our way to the Carribean for the first time this trip. Bocas is an archipelago of islands scattered in the sky-blue Carribean Sea close to the Panamanian border with Costa Rica . We arrived by ferry to the main town on Island Colon, one of the locations of Columbus ’ infamous arrivals to the Americas (Renee coincidentally is spending Thanksgiving at another site that Columbus happened upon, Roatan Island in Honduras ). Since we couldn’t find this farm on our own and still were without reply, we only stayed a few days. One beautiful afternoon was spent at Boca del Drago, where we splurged on the yummiest seafood lunch (menu: fresh shellfish mix of calamari, shrimp, little lobster tails and fish seasoned with coconut, fried fresh fish, gallo pinto rice and beans with coconut, salad and lots of Panama beer). The next day we island hopped to Bastamientos Island , where we hiked through lush green forest, led by our new crew Harold and Lee, slipping and slidding in the mud while surfers totting their long boards passed us with ease. We arrived at an amazing virgin beach lined with vegetation and palm trees where Harold and Lee found us some fresh coconuts to munch on.

We ended up chilling at the tourquois blue waters too short a time because since arriving in Panama City, we’ve been waiting and waiting and waiting for reasonable passage to Colombia . First we followed our noses around town looking for this cheap flight we heard about in Nicaragua . When we found a flight, it was three times more expensive than we had heard but even still we made a reservation five days in advance. Finally we decided to just spend the money and travel by sailboat. It's the biggest expense so far, but it turns out to be cheaper than flying since 5 days of food and room are included, plus a big Thanksgiving bash! All in all I am looking forward to returning to my cheap-o self once we hit land in South America!

Happy Thanksgiving to all! Eat tons of yummy food for me!

Posted by robingoka 05:53 Comments (1)

Tuesday, November 7th, 2006

San Juan del Sur, Nicaragua

From Leon to Granada, we pass through Managua but briefly to change buses outside the UCA, University of Central America. We stick out like sore thumbs with our overstuffed backpacks as we wait in line for the bus. A young woman just in front of us in line is frightened when two small scruffy boys approach her and ask for the time, she covers her watch with her hand and shoes them off with a gestured nod. I look at Vladi in shock, how can a grown woman be scared of kids? I start to really watch my back, the dark blue of dusk I usually love starts to give me the creeps. We were warned about Managua from Miriam and Vicentino, our hosts in Leon at Hotel to Casa Viejo. But we are always warned about the dangers of the capitals, and it's never as bad as folks report. Something about Managua, her history of neglect and class conflict, the election around the corner and what I witnessed, made me think it hadn't been a bad idea, despite the Museo de la Revolucion Sandanista we missed out on, to spend as little time as possible in this crazy city.

After the Central America Lonely Planet that Betsy had gifted us was lifted from our hostel dorm room, we felt more than a bit like we were traveling in the dark, but made up for it raiding tourism offices of all possible maps and asking everyone under the sun for tips and directions. Luckily here in Nicaragua we are blessed with tons of info. Rafael, a friend of Vladi's from the UNAM Political Science department, kindly sent us a ton of recommendations throughout Nicaragua, after he spent a year living, working and meeting folks all around the country. Our trip has followed his footprints closely, and he hasn't let us down. From Leon we made our way to Granada, a picturesque and politically conservative town on the north shore of Lake Nicaragua, we toured around town and the surrounding islets with an Argentine heir of a feudal lord dictator we befriended, Diego. After working on Wall Street for the last ten years, including September 11th, he was finally coming home, road tripping all the way in his spiffy leather seated gas guzzling Jeep SUV. After parting ways, Vladi and I came back down to earth and were quickly off to the Island of Ometepe, and I can honestly say I have never been to another place like it.

Towards the south of Lake Nicaragua lies an island with two volcanoes, one active and one dormant. We stayed at the foot of the smaller dormant volcano Maderas, with an amazing view of the constantly steaming Volcano Concepcion, at the cooperative coffee farm Finca Magdalena. Anest and Joachim, an EU couple we befriended from Ireland and Germany, respectively, lent me the science, geography and history novel Krakatoa, which explains not only the basic geology behind a volcano, but entwines as well the scientific history behind plate tectonics (which seems to have been as hard for some scientists to accept as a round world once was) in the epic tale of the first worldwide disaster of modern times. From this Ethnic Studies girl's perspective, the novel has a particularly interest tweaking although unsatisfying chapter on the Banten Uprising of 1888, although the overall tone of the novel romanticized colonialism and was quite pro-Dutch. With butterflies and blue jays flying about the garden below, under the shadow of a volcano, my tummy full with the garden grown organic salads and veggie clear soups, I got lost in this novel which I hurriedly read before we parted ways with the EUs, and when I had finished and looked up I realized I had my head in the clouds whilst the election was fast approaching.

Vladi and I packed up and headed back to the mainland to Rivas, where we got caught up on current events and touched base with folks in DF. Emiliano, we soon learned, was safe in DF while the Mexican police and paramilitary moved in on the protesters and striking teachers in Oaxaca. Dick Cheney had commented on talk radio that water boarding to "save US lives" was a "no-brainer". The FSLN congress members had jumped the vote getting bandwagon against abortion that would save the mothers' life. Democrats had the lead in the polls to take the House in the upcoming midterm elections. There had been more scandals among the ranks of Catholic priests and US Congressmen. Red wine had been scientifically proven to be good for you (well at least there's some pertinent news!). Up to date, we set about debating where we would spend the election. Managua, a clear preference, also seemed a bit risky. We had seen in one hour that it wasn’t the safest of cities, and if there were fraud that pointed north towards Uncle Sam, it probably wouldn’t make it any safer for a gal like me, however far left my politics may be. Leon would be the best city to celebrate a FSLN victory, but was close to the northern border and required too much regression from our southward bound travels. Heading towards the Atlantic coast where English speaking and indigenous Creoles and Garifunas live autonomously from the Spanish Nicaraguans, as they are known there, would have been very interesting due to their special relationship with the Nicaraguan government, but would also take a good amount of traveling. We finally decided on a small town on the Pacific coast, close to the Costa Rican border, called San Juan del Sur.

We got settled in San Juan and celebrated a bit too much on the eve of the dry election weekend. The night before the election itself, after spending an unusually rainy but bright and hung over afternoon on the beach, we made our game plan. Get up early, head to the market, put our ears to the ground, interview folks, check out the polls, maybe talk with election workers and observers, and spend the evening watching the news with anticipation of the vote count.

Election Day, Sunday November 5th, 2006

We visited three polling stations in San Juan, each with short lines and tranquil vibes. Floating around town we stopped to chat with many folks about the situation in Nicaragua in the shadow of the US. The Nicaraguan woman who was working as an election observer explained the system of party representatives and elected officials who monitor the polling stations throughout the nation while outside a young man was helping people of all ages (we saw young people from 16 voting for the first time to older folks over 60) line up their electoral IDs and verify their stations. We couldn’t see what happed inside, of course, the handing out of ballots and the electorate filling out and casting them, though we did see the process when the news televised Rizo casting his vote in Managua. We heard mixed things about the turnout, some saying almost all had come to cast and some reporting few had exercised the right.

Around noon we headed over to a second polling station at the church lined central park, where we met Jorge, who was a strong Sandanista and war veteran. He was adamant that an Ortega win wouldn’t bring war, a US embargo possibly, but not another Contra war. A little girl we chatted with in Ometepe had voiced the popular notion among the right, and most likely that of her parents, that she didn't want Ortega to win because she didn’t want another civil war. Interestingly, Ortega is the only candidate with a real platform; while he specifies the micro credits, rural development and geothermal energy plans for Nicaragua, the other candidates focus on using fear of Ortega and another war to win the election. Jorge told us he voted for Ortega because he wanted more education and work opportunities for his son. He spoke in a low voice out of respect of the polling station within earshot and, despite being gregarious, didn’t want to be filmed, though he okayed this transcript. He said his goodbyes and good lucks and we sat in the shadow of the town cathedral until thirst brought us to our second interview under a sign for "raspados". We stopped for a cup of shaved ice and ended up staying almost two hours chatting with Don Rolando and his son Cristian, who were also strong veteran Sandanistas and very critical of the US. Rolando made the point clear that he was not at all against the people of the United States, he in fact had many friends and neighbors in San Juan del Sur from all over the states, a few of them even stopped by to shake his hand while we chatted. He did express vehemently his dislike for the policies of Bush and even more so, Reagan. He also recounted with disgust his experience at the US embassy, standing up and stretching both arms to illustrate how it was illogical to demand one to stand in crucifix form, take off their shoes and present their documents all at the same time. Cristian, who mostly chatted with Vladi, had been working the polls all day and was awaiting a FSLN win, which his own personal exit polls had convinced him would occur. We again said our goodbyes and moseyed on.

After we took a quick dip in the Pacific, as it was an especially hot day, we went on to the third polling station, where we interviewed Manuel, a young representative of the PLC party, the Liberal Constitutional party backing Eduardo Montealegre. Manuel was a bit tired from working the polls all day long, but happy that the end was near with only a half hour to go. He was positive that Montealegre had the best chance, and this he practically quoted the candidates slogan, at beating Daniel Ortega. He also pressed that the process had been smooth all day and all we had to do was wait. Waiting is exactly what we did all evening watching the news, which had nothing to report by one in the morning, when we finally went back to our room to play with the resident orange tabby kitten, who we christened güerito.

We woke up to the celebrations of our Sandanista hosts, Daniel had the lead! All day until evening people wandered around the town tipsy from end of the dry law and the historic change of power to the left. We watched the parade of pickup trucks filled with red and black Sandanista flags and screaming, hollering youth in pink FSLN ball caps and jumped out of our skin each time a rocket was hurled in the night sky. Fifteen years after Daniel Ortega and the Frente Sandanista de Liberacion Nacional won the revolution and opened the electoral process, they had finally been voted into power by the Nicaraguan people to begin their work. The infrastructure has been laid for the free market and international loans have long been spent and need repayment, and Daniel Ortega now faces the challenge of applying his social programs in contemporary Nicaragua's neoliberal context. He has the whole global village at the edge of our seats to see what he will do with this extraordinary opportunity.

Posted by robingoka 13:36 Comments (0)

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